La Adolescencia
Es la etapa en que el individuo deja de ser un niño, pero sin haber alcanzado aún la madurez del adulto. Sin embargo, es un tránsito complicado y difícil que normalmente debe superar para llegar a la edad adulta. Se considera que la adolescencia se inicia aproximadamente a los 12 años promedio, en las mujeres y a los 13 años en los varones. Este es el momento en que aparece el periodo de la pubertad, que cambia al individuo con respecto a lo que hasta entonces era su niñez.
En la adolescencia se distinguen dos etapas:
1) Pre-adolescencia (fenómeno de la pubertad)
2) Adolescencia propiamente dicha.
1. La Pre adolescencia:
- Desarrollo físico: Se produce una intensa actividad hormonal. Se inicia a los 11 o 12 años en las mujeres y a los 13 o 14 años en los varones. En las mujeres aparece la primera menstruación y en los varones la primera eyaculación; pero en ambos todavía sin aptitud para la procreación. En ambos sexos aparece el vello púbico.
Se da también un rápido aumento de estatura, incremento
en el peso, aparición de caracteres sexuales secundarios; en las mujeres:
senos, caderas, etc. En los varones: Mayor desarrollo muscular, fuerza física,
aumenta el ancho de la espalda, cambio
de voz, pilosidad en el rostro, etc.
- Desarrollo cognoscitivo:
No
confunde lo real con lo imaginario y por tanto puede imaginar lo que
podría ser.
Usa
con mayor facilidad los procedimientos
lógicos: análisis,
síntesis…
Descubre el juego del pensamiento.
Desarrollo
su espíritu crítico.
Discute
para probar su capacidad y la seguridad
del adulto.
En
ocasiones es fantasioso, pero con poca frecuencia. Hay una proyección de
sí en el porvenir; pero también a veces evade lo real.
- Desarrollo
tendencial:
Tiene
necesidad de seguridad pero a la vez una necesidad de independencia
de sus padres.
Esto
hace que despierte la necesidad de libertad,
de ser independiente y libre; para ello emplea la desobediencia como una
necesidad.
- Desarrollo
afectivo:
Gran
intensidad de emociones
y sentimientos.
Hay
desproporción entre el sentimiento y su expresión.
Las
manifestaciones externas son poco controladas y se traducen en tics
nerviosos, muecas, refunfuños, gestos bruscos, gritos extemporáneos.
Pasa
con facilidad de la agresividad a la timidez.
- Desarrollo
social:
Creciente
emancipación de los padres.
Busca
la independencia pero a la vez busca protección en ellos.
Se
da mutua falta de comprensión (con sus padres)
Tiene
necesidad de valorarse, de afirmarse, de afiliación y de sentirse aceptado
y reconocido por los de su entorno.
Su
principal interés
son las diversiones, el deporte, etc.
- Desarrollo
sexual:
Tendencia
a la separación entre chicos y chicas.
Gran
curiosidad por todo lo relacionado con la sexualidad
- Desarrollo
social:
Va
pasando de la heteronomía a la autonomía.
Aquí
influye mucho la moral
de la
familia como testimonio. Así el adolescente será capaz de:
- Fijar
metas y objetivos
propios.
- Organizar
su actividad en conformidad con sus proyectos.
- Organizar
mejor y eficientemente su tiempo libre.
- Desarrollo religioso:
El desarrollo religioso puede ser problemático cuando:
- Los
padres no dan testimonio, usan la religión
como disciplin
y no son estables.
- Cuando
el muchacho encuentra serias dificultades en el ramo de la sexualidad.
- Cuando
la religión, en el ambiente social, es considerado como "cosa de
mujeres", "pueril".
- Cuando
la catequesis recibida en la infancia ha sido formalista y separada de la
vida.
De lo contrario el desarrollo religioso es satisfactorio.
2. La Adolescencia propiamente dicha:
- Desarrollo Cognoscitivo: La adolescencia es la etapa donde madura el pensamiento lógico formal. Así su pensamiento es más objetivo y racional. El adolescente empieza a pensar abstrayendo de las circunstancias presentes, y a elaborar teorías de todas las cosas. Es capaz de raciocinar de un modo hipotético deductivo, es decir, a partir de hipótesis gratuitas y, procediendo únicamente por al fuerza del mismo raciocinio, llegar a conclusiones que pueden contradecir los datos de la experiencia.
La adolescencia es también la edad de la fantasía, sueña con los ojos abiertos ya que el mundo real no ofrece bastante campo ni proporciona suficiente materia a las desmedidas apetencias de sentir y así se refugia en u mundo fantasmagórico donde se mueve a sus anchas.
Es también la edad de los ideales. El ideal es un sistema de valores al cual tiende por su extraordinaria importancia. El adolescente descubre estos valores y trata de conquistarlos para sí y para los demás. Aunque este hecho no afecta a todos los adolescentes. Depende de la formación recibida.
- Desarrollo
motivacional: Según Schneider , en el adolescente sobresalen los
siguientes motivos:
- Necesidad
de seguridad: Se funda en un sentimiento de certeza en el mundo interno
(estima de sí, de sus habilidades, de su valor
intrínseco, de su equilibrio
emocional, de su integridad física) y externo (económica, su status en la
familia
y en el grupo).
El adolescente puede sufrir inseguridad
por los cambios fisiológicos, la incoherencia emotiva o por la falta de
confianza en los propios juicios y decisiones.
- Necesidad
de independencia: Más que una existencia separada y suficiencia
económica, significa, sobre todo, independencia emocional, intelectual,
volitiva y libertad de acción.
Se trata de una afirmación de sí.
- Necesidad
de experiencia: Fruto del desarrollo y la maduración que en todos sus
aspectos son dependientes de la experiencia. Este deseo de experiencia se
manifiesta claramente en las actividades "vicarias" (TV, radio,
conversación, cine, lecturas, juegos, deportes).
Por esto mismo se meten en actividades poco recomendables: alcohol,
drogas,
etc.
- Necesidad
de integración
(de identidad):
Que es un deseo inviolable y de valor personal.
- Necesidad
de afecto: Sentir y demostrar ternura, admiración, aprobación).
- Desarrollo afectivo: Es difícil establecer si la adolescencia es o no un periodo de mayor inestabilidad emotiva. Pero nada impide reconocer la riqueza emotiva de la vida del adolescente y su originalidad.
El adolescente es variado en su humor.
- Desarrollo
social: Tanto el desarrollo cognoscitivo, como el motivacional y afectivo
agilizan el proceso
de socialización.
El adolescente tiene en su comportamiento social algunas tendencias que
conviene reseñar:
- A
medida que crece, son mayores y más variadas sus experiencias sociales.
- Este
mayor contacto con la sociedad
favorece un conocimiento
más real de la sociedad.
- Mayor
conciencia
de los demás, así como una progresiva conciencia de pertenencia a una clase
social
- Otras
tendencias importantes son la madurez de la adaptación heterosexual, la
búsqueda de status en el grupo de compañeros de la misma edad y la
emancipación de la familia.
En este proceso de socialización encontramos en el adolescente una serie de oscilaciones tales como:
- Oscilación
entre excitación y depresión:
trabajo
y ocio, buen humor y llanto.
- Oscilación
entre sociabilidad e insociabilidad: delicados e hirientes, tratables e
intratables.
- Oscilaciones
entre confianza y desconfianza de sí mismos.
- Oscilaciones
entre vida heroica y sensualidad.
En esta época aparecen rivalidades y luchas para obtener el poder y ejercerlo sobre los demás. Prueba sus fuerzas físicas y así se convierte en agresivo, lo que se manifiesta con ciertos actos exteriores (se golpean unos a otros), palabras agresivas (se insultan), manifestaciones reprimidas y ocultas, agresividad contra sí mismos, agresividad contra las cosas.
La situación del adolescente frente a la familia es ambivalente: Por una parte está la emancipación progresiva de la familia, lo que implica un riesgo; y por otra, el adolescente percibe que su familia es fuente de seguridad y ayuda, con miedo a perderla.
Esta situación puede o no ser conflictiva. Depende cómo los hijos son educados. Será entonces, conflictiva:
- Por
las relaciones personales precedentes defectuosas.
- Por
el sentido de inutilidad por parte de los padres.
- Por
sobreprotección parental o por abandono.
- Por
dudas de parte de los padres en torno
a la responsabilidad
de sus hijos.
- Por
el fenómeno de la constancia perceptiva, a través de la cual a los hijos
se les ve siempre "niños".
- Por
las frustraciones de los padres proyectadas a sus hijos que llevan a una
identificación a la inversa y a una mala interpretación.
- Los
padres afrontan los problemas de hoy en contexto de ayer.
- Por
el hecho de que los padres son adultos y representan a la clase
privilegiada, que niega al adolescente el "status" del mismo género.
- Por
el "conflicto
de generaciones" debido a los contrastes que pueden surgir por la
diferencia de edad entre dos generaciones.
Una línea de solución está en la comprensión, en un gradual proceso decisional comunitario. Durante la adolescencia, la escuela favorece la reorganización de la personalidad sobre la base de la independencia. La escuela facilita:
- La
emancipación de los padres
- Un
status autónomo fundado sobre su propia acción.
- La constitución
de grupos
- Una
mayor independencia volitiva al tratar con los adultos.
Pero también la escuela puede presentar los siguientes obstáculos:
- Puede
desatender problemas vitales (si se limita a lo intelectual)
- Ignora
al estudiante como individuo (sólo exige rendimiento)
- Prolonga
las relaciones adulto – niño.
- Algunas
escuelas son el campo de batalla de contiendas ideológicas y políticas.
Hemos de ver también las relaciones entre adolescentes: La amistad entre adolescentes se caracteriza por la sinceridad, el altruismo, la delicadeza. Se precian de tener los mismos gustos y opiniones, se imitan, se tienen mutua confianza, se quieren con exclusividad, se sacrifican unos por otros.
Entre ellos predominan los grupos primarios, se reúnen con frecuencia, participan de las mismas diversiones, peligros y emociones. El grupo proporciona a los adolescentes bienes diversos:
- Les
da sentimiento de seguridad, protección y solidaridad.
- Facilita
las amistades
- Es
una escuela de formación social
- Ayuda
a emanciparse de sus padres
- Reduce
el conjunto de frustraciones.
- Desarrollo sexual: La sexualidad del adolescente no es sólo un fenómeno psico - fisiológico, sino también socio – cultural. Los valores, costumbres y controles sexuales de la sociedad en que vive el adolescente determinan en gran parte su actitud y comportamiento psicosexual.
Todos los adolescentes en un momento dado se preocupan más o menos de su desarrollo sexual pero de ello no hablan espontáneamente sino en un clima de gran confianza. La tensión sexual que tiene todo adolescente es el resultado de tres tipos de estimulantes que operan de forma compleja: La acción de mundo exterior, la influencia de la vida psíquica y la acción del organismo.
En la adolescencia comienzas las primeras atracciones heterosexuales, la chica es más corazón y el chico es más cuerpo. La chica es más exhibicionista que el chico.
- Desarrollo moral: La moral para los adolescentes no es una exposición de principio , ni un conjunto de convenciones sociales; es, ante todo, un comprometer todo su ser a la búsqueda de la imagen ideal de sí mismo, donde pone a prueba la fuerza de la voluntad, la solidez de las posibilidades y cualidades personales. Hay algunos valores morales que ellos prefieren por ser más brillantes, más nobles y porque exigen un don de sí más absoluto.
- El
sentido del honor: sentimiento de la nobleza y de la dignidad
del hombre frente al hombre.
- La
sinceridad, signo de una personalidad que se afirma.
- La
valentía, motor de muchos actos.
- La
lealtad.
- Desarrollo religioso: En la adolescencia se pone en movimiento exigencias particulares como el encuadramiento del propio yo en un mundo que tiene un sentido absoluto; estas exigencias hallan respuesta sólo en una específica dimensión religiosa. En esta edad, lo trascendente es afirmados como tales. Sin duda que para esto influye la educación dada por los padres, la ecuación de la escuela y el medio ambiente.
La juventud
Es la etapa comprendida aproximadamente de los 18 a los 25 años. Es la etapa en la que el individuo se encuentra más tranquilo con respecto a lo que fue su adolescencia, aunque todavía no ha llegado al equilibrio de la adultez. El joven es capaz de orientar su vida y de ir llegando a la progresiva integración de todos los aspectos de su personalidad.
En el campo del conocimiento: El joven es más reflexivo y más analítico. Es la mejor época para el aprendizaje intelectual, porque el pensamiento ha logrado frenar cada vez más los excesos de la fantasía y es capaz de dirigirse más objetivamente a la realidad. Tiene ideas e iniciativas propias, pero no deja de ser un idealista; sus ideales comienzan a clarificarse. De ahí nace el deseo de comprometerse.
En el aspecto moral: Los valores empiezan a tener jerarquía en la que predomina la justicia y es capaz de distinguir lo prioritario y lo urgente. Rechaza la imposición, no con agresividad sino con una sana rebeldía. Asume una conciencia propia de sus actos y les da el valor moral que les corresponde.
Su desarrollo puede desembocar en la autonomía y entonces sabrá integrar a sus convicciones personales los valores presentados por la sociedad, la religión, el grupo y el ambiente de trabajo o de estudio.
Pero también puede desembocar en la dependencia, entonces será arrastrado por lo que los otros, será como un barco sin anclas en el que las olas le harán bailar hasta que la primera tempestad le haga naufragar.
Nace en el joven el concepto de bien y de mal.
En el ámbito vocacional: Es el momento en el que el joven se orienta hacia una profesión, hacia el mundo del trabajo, todo se concretiza en el PROYECTO DE LA EXISTENCIA. Ese proyecto es el conjunto de valores en el que la joven crece, le da una orientación a la propia vida y lo orienta dinámicamente hacia el futuro.
Puede el joven desviarse escogiendo un proyecto consumístico, egocéntrico; un proyecto válido ha de tener en cuenta el hecho fundamental de la existencia, las convicciones religiosas, el compromiso…
Todo esto supone una opción inteligente y libre. En esa medida será una opción que responda al hecho fundamental de la existencia: "ser para el otro" será una opción de amor.
En la vida afectiva y sexual: Mirando hacia atrás, un joven se ríe de sus fracasos sentimentales, porque empieza a descubrir lo que es realmente el amor. El joven varón, luego de sentirse atraído por el físico de las chicas y por las chicas que llenaban determinadas cualidades, ahora necesita amar a una sola persona con quien proyectar posteriormente una comunidad de vida.
La joven deja de soñar en su príncipe azul, para aceptar un muchacho como es, e iniciar un diálogo de amor auténtico.
El amor ya no es para él o para ella un simple pasatiempo, una necesidad social, un escape, una compensación, sino un compromiso serio y respetuoso con la persona a quien ama. Todo esto implica que el joven es ya dueño de sí, controla sus impulsos y así se desempeña oportunamente.
Su socialización: Frente a los demás, el joven actúa responsablemente, es decir, haciendo uso de su libertad es capaz de responder de cada uno de sus actos, de tener conciencia de lo que dice y hace en orden a la realización del proyecto de vida. Esto significa que el joven:
- Asume
la vida como tarea
- Es
consciente de su solidaridad con los demás
- Está
convencido que su vida es para los demás
- Está
abierto a nuevas responsabilidades
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